Roma (reseña)
Jean Jacques Folly*
La película Roma[1], dirigida por Alfonso Cuarón, fue estrenada en 2018. Basada en los recuerdos de su infancia vivida en la colonia Roma, en la Ciudad de México, el director quiso ofrecer al público un retrato íntimo de lo que fue la historia de su familia con la aportación de Cleo, una chica mixteca de servicio doméstico y protagonista de la película.
De todo, lo primero que me llamó la atención fue el color de la película. Este color dice algo importante: que se trata de una historia personal, real y que habla de la nostalgia de un tiempo que ya no puede volver... Por ser un recuerdo, me dije que la película Roma podía ofrecer también un cuadro histórico de lo que era la vida en la Ciudad de México en este entonces. Una cosa inaudita y absolutamente nueva es haber puesto en el centro de la película a una sirvienta. De este modo, el escenario cambia, y con él, el paradigma. Estos son los motivos que me empujaron a ver la película Roma. Es una película que ofrece emociones… y a mí me voló la cabeza.
Roma cuenta la historia de un hogar con una pareja (donde el papá está casi totalmente ausente), cuatro niños, la abuelita Teresa y dos sirvientas. Una de las sirvientas, Cleo, es la protagonista de la película. Su rol es cuidar la casa y atender a toda la familia, especialmente a los niños. Mientras vive esta función dentro de la casa, tiene una relación con Fermín. La viven con pasión hasta que Cleo llega a “estar con encargo”. Fermín, al enterarse de esto, se aleja de Cleo y “no da razón”. Cleo tiene que enfrentar solita su nueva situación. Entre miedo y susto lo platica con Sofía, que recibe la novedad con mucho cariño, trata de animar a Cleo y la lleva al hospital. Aunque con “encargo”, Cleo sigue llevando con dedicación y lealtad su trabajo. Un día, mientras sale de compras con Teresa para buscar una cuna, explotó una represión contra jóvenes que estaban haciendo manifestaciones. Precisamente en este momento Cleo estaba en la mueblería y entró Fermín, su ex novio y miembro de un grupo paramilitar, apuntándole directamente con una pistola. En ese momento, a Cleo, muerta de miedo por lo que estaba pasando, se le rompe la fuente. De ahí Teresa la lleva al hospital para el parto, pero lamentablemente el bebé nace sin latidos cardiacos. Es decir, el bebé nace muerto.
En mi opinión, Roma es una película buena que muestra que, en lugar de las clases sociales, son las relaciones humanas las cosas más importantes en la vida. Aunque era una empleada doméstica, Cleo nunca actuó como una simple empleada y eso es tal vez por cómo la trataban en la casa. Algunos momentos que destacan, desde mi punto de vista, son cuando Cleo le dijo de su embarazo a Sofía, y al final, cuando Cleo “salva” a los niños que iban a ahogarse en la playa de Tuxpan. Asimismo, la película habla sobre la necesidad de la unión frente al abandono (el caso de Sofía y Cleo, abandonadas por sus hombres). Además, el final de la película nos recuerda que, aunque haya cariño, las jerarquías no desaparecen. De hecho, después de todo el trauma vivido por Cleo, y sobre todo, después del trauma de la playa, apenas regresaron a la casa, le toca preparar los licuados.
Roma es una película bonita, real y emocionante. Verla ayuda a revisar las valoraciones que les damos a las relaciones, el valor de la vida, las responsabilidades y la capacidad de enfrentar las dificultades diarias. Si todavía no la has visto, te la recomiendo. Te va a regalar una montaña rusa de emociones… y elementos para la reflexión.
*Estudiante de Costa de Marfil del curso Español 6
Profesora: Fernanda Fernández
CEPE-CU, UNAM, Ciudad de México
Foto: https://www.fundacionunam.org.mx
[1] Roma. Dirigida por Alfonso Cuarón, interpretada por Yalitza Aparicio y Marina de Tavira, Netflix / Participant Media, 2018
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