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Un hogar lleno de recuerdos compartidos

Luke Joe Stasio*

Un hogar lleno de recuerdos compartidosHubo un tiempo en que mi casa estaba llena de ruido. Crecí en una casa con mis dos hermanos, mis padres y mi perrito. Mis hermanos y yo siempre estábamos discutiendo, jugando y peleando. Para mí eso era normal; nunca pensaba en cómo sería la casa sin todo eso.

En mi familia mi mamá siempre ha trabajado mucho. Tenía bastantes responsabilidades y, durante la mayor parte de mi vida, viajaba a todas partes del mundo por su trabajo. Por otro lado, mi papá se quedó en casa cuidando las cosas diarias desde que yo era pequeño. Se retiró cuando yo tenía tres años. Él era la persona que hacía todo para mantener el orden en la casa. Siempre ayudaba con la tarea y con todas las cosas del día a día.

Cuando mi hermano mayor se fue a la universidad, fue un gran cambio. Él era la persona que siempre nos llevaba a la escuela y yo lo admiraba mucho. Mi hermano menor y yo nos quedamos en casa, pero todo era muy diferente. Continuamos con nuestras rutinas diarias, pero sin mi hermano mayor yo tenía que hacer muchas más cosas, cosas que antes hacía él. Adquirí muchas responsabilidades. Por ejemplo, tenía que llevar a mi hermano a la escuela y ayudar más en la casa. Al principio fue difícil, pero sabía que pronto yo también me iría a la universidad y quería aprovechar el tiempo con mi hermano.

Cuando yo también me fui a la universidad, todo cambió para mi familia. Ahora estudio en Boulder, Colorado, a más de cinco mil millas de distancia y con una diferencia horaria. Recibo muchas llamadas de mi familia preguntando cómo hacer cosas simples. Creo que la persona que siente más este cambio es mi hermano menor. Él creció en una casa llena, con dos mejores amigos, y ahora es como hijo único.

Mi hermano y yo siempre jugábamos juntos. También trabajé en su escuela por cuatro años como tutor, así que pasábamos mucho tiempo juntos. Ahora que estoy tan lejos de casa, él tiene que hacer muchas cosas solo por primera vez.

Cuando regreso a casa, noto que todo es más tranquilo. La casa se siente más limpia y organizada. Ya no hay tanto ruido como antes. Sin embargo, hay momentos en los que estamos todos juntos y la casa vuelve a ser como era antes.

El conflicto de esta historia no es un solo evento ni algo dramático. Es un conflicto interno que mi familia y yo sentimos por no estar cerca. Todos hemos tenido que adaptarnos a nuevas responsabilidades. Al final, mi familia ha encontrado un nuevo equilibrio y nos hemos convertido en personas más independientes.

*Estudiante de Estados Unidos del curso Español 2120       
 Profesor: Edgar Vargas
 Universidad de Colorado Boulder


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