LOADING

Donde los muertos siguen respirando

Nafise Asgari*

Donde los muertos siguen respitandoDurante el Día de Muertos, cuando la noche comenzaba a caer, la plaza se cubría de un resplandor cálido: ríos de flores de cempasúchil dibujaban caminos invisibles y las velas, temblorosas, parecían respirar junto a los recuerdos. De repente apareció un papel enrollado, flotando suavemente sobre la multitud. Era un mensaje de los muertos, escrito como una calaverita literaria, lleno de bromas, recuerdos y secretos que solo los vivos podrían descifrar.

“¡Por fin alguien se acuerda de mí!”, susurró un espíritu travieso que aparecía entre las sombras.

El mensaje decía: “Queridos vivos, recuerden que aunque intenten ignorarnos, siempre encontramos la manera de hacerlos sonreír. Don Pepe aún se queja de su sombrero perdido, y Doña Margarita se ríe de los chistes que nunca contó”. Los niños observaban asombrados cómo el papel flotaba y se desenrollaba por sí solo. Cada línea estaba salpicada de risas invisibles, como si los muertos se burlaran suavemente de las preocupaciones del mundo de los vivos.

Una anciana tomó la esquina del mensaje y leyó en voz alta: “Aquí está el recuerdo de todos, entre bromas y cariño”. El papel se elevó, se enroscó en el viento y desapareció, dejando un poco de polvo dorado sobre los altares y un aroma tenue a pan dulce. Todos comprendieron que la muerte no es ausencia, sino una memoria compartida. Cada palabra escrita, cada chiste escondido, devolvía un instante de vida a los que se habían ido. Y mientras las luces de la plaza parpadeaban, los vivos sonrieron, sabiendo que la memoria es el lugar donde los muertos siguen respirando.

 

*Participante del II Concurso de relatos breves Hablando y escribiendo en español en Irán
  Instituto de Lengua Española Alborz, Irán

 

Imagen: https://www.magnific.com/


Visiten el blog de la revista, donde podrán escribir opiniones y comentarios sobre este artículo:
https://floresdenieve.cepe.unam.mx/blog/index.php/2026/06/14/muertos-siguen-respirando/